Estos son algunos de los aspectos clave del diseño industrial:
Funcionalidad: los diseñadores industriales se centran en la funcionalidad de un producto para garantizar que cumpla su finalidad de forma eficaz.
Estética: los diseñadores también se centran en el atractivo visual del producto, incluida su forma, color y textura. El objetivo es conseguir que el producto resulte atractivo para los posibles clientes.
Ergonomía: se centra en el diseño de productos para que sean cómodos y fáciles de usar. Implica conocer cómo interactuará el producto con el usuario y su entorno.
Viabilidad de fabricación: los diseñadores industriales deben tener en cuenta cómo se fabricará el producto. Esto incluye conocer los materiales que se van a utilizar, el proceso de fabricación y las repercusiones en los costes.
Sostenibilidad: con la creciente sensibilización sobre las cuestiones medioambientales, muchos diseñadores industriales tienen ahora en cuenta también el impacto medioambiental del producto a lo largo de su ciclo de vida. Esto incluye su consumo energético, los residuos que genera y su gestión al final de su vida útil.
Experiencia de usuario: esto implica entender y diseñar la experiencia completa del usuario con el producto. Incluye la forma en que se utiliza el producto y la reacción emocional del usuario ante él.